miércoles, 9 de noviembre de 2011

Telechorbos


Siento como mi vida va cambiando poco a poco. Gracias a mi madre (te quiero) me he puesto a andar una hora y media diariamente con ella y voy recuperando tonalidad y forma física. Luego he conocido a una chica muy especial que me está contagiando su simpatía y ganas de vivir. Está bien esto de ver la vida optimista. He pasado tres años muy chungo en los que no salía casi para nada de la cama (macho, te has perdido tres jodidos años de tu vida en un chasquido), pero ahora tengo otra perspectiva de ver las cosas. Ya solo falta que me bajen la medicación y que ello no conlleve alguna que otra recaída (cruzo los dedos).


Cada día me gusta más lo indie, ya sea rock, pop, shoegaze, noise, electroindie, bla, bla, bla…. Jejejejejejejejeje, soy un indiehispanolizado.

La crisis sigue dando por culo. Faltan 11 días para las elecciones y cada candidato parece tener la solución de ella cuando a nivel mundial (menos en China y en América Latina) estamos pelando papas porque no tenemos para chuletones. Aiiiiiiiiiiiinnnnnnnnnnnssssssssssssss, ¿cuándo dejarán de mentir y ser honrados estos impresentables? A ver un ejemplo de honradez:
Candidato A: Pues miren ustedes, tal y como están las cosas, solo puedo prometer que trataré de tener contentos a los alemanes y franceses y trataré de rellenar muchas bonolotos para ver si saneo un poco las cuentas públicas.
Candidato B: Si, digo lo mismo que mi adversario.
Candidatos C,D,E,F…..: A nosotros nos la pela, total, para un par de escaños si llegamos a sacar…..
Eso sería transparencia y lo demás majadería.

Dicen los periódicos que tito Berlus deja la presidencia de Italia. Vamos a ver, el pichaflojo este con cara de mafioso, ya que ha chupado de la bota todo lo que le ha dado la gana, no ha podido con la presión mediática y lo deja, así como el que abandona al abuelete en una gasolinera….. manda cojones con el caradura.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Las promesas de un rostro



(A mademoiselle A...)

Yo amo, ¡oh, pálida beldad!, tus pestañas entornadas,
de las que parecen derramarse las tinieblas;
tus ojos, bien que renegridos, me inspiran ideas
que no son del todo fúnebres.

Tus ojos, que concuerdan con tus negros cabellos,
con tu melena elástica,
tus ojos, lánguidamente, me dicen: "Si tú quieres,
amante de la musa plástica,

Seguir la esperanza que en ti hemos excitado,
y todos los gustos que tú profesas,
podrás comprobar nuestra veracidad
desde el ombligo hasta las nalgas;

Encontrarás en la punta de ambos senos bien abundantes,
dos grandes medallones de bronce,
y bajo un vientre terso, suave como de terciopelo,
bistre como en la piel de un bonzo,

Un abundante vellón que, verdaderamente, es hermano
de esta enorme cabellera,
suave y rizada, y que te iguala en espesor,
noche sin estrellas, ¡Noche oscura!.
Charles Baudelaire

jueves, 3 de noviembre de 2011

No me vuelvas a derrotar


No me vuelvas a llamar por el apellido
de los locos porque serán mis piernas
las que se alejen de tu lado mientras mi aullido
de orate clama por los cuatro vientos su pena.

No me vuelvas a declamar clemencia cuando
clave mi estaca en tu pecho porque el amor
resiste toda embestida repetida en tanto
que la pasión roba las hojas del maldito dolor.

No me vuelvas a presionar con la llamada del hombre
porque niño seré para siempre en esta vida
salpicada por carencias del arte por hambre
de secuencias de sexo carnal entre ruinas.

No me vuelvas a recibir con los brazos abiertos
pues no soy merecedor de entusiasmo por parte
de nadie; sólo soy mercader de el triste y cierto
cuño del puño galante que recibe su fama del arte.

No me vuelvas a dar la espalda, pues no lo merezco
en tanto mi virtud es cuestión de calle cerrada
por libros abiertos en derroteros caminos de frescos
tunantes que libran donaires por la vida errada.

No me vuelvas a besar pues soy enfermo de amor,
un amor que el dolor envuelve en llamas por pasión
de peón, dama, rey en el ajedrez de un error
garrafal que es mi vida vivida sin estimación.

Antonio Jiménez

domingo, 23 de octubre de 2011

Aun por llegar



La silueta de la canción vino a llamar
la atención sobre la cuestión que tanto
declaman mis nervios ansiosos de penetrar
las profundidades del escroto sur del cielo.

Siento el agua correr corriente arriba mientras
mis latidos suenan a ritmos de confusión,
sólo la espera de la guadaña me hace
desear los buenos días de boca de la malaria.

A veces un punto en el firmamento es de
sobra un cumplido para la parca sociedad,
pero un punto en el infinito no es más
que saliva en trago aciago sin sabor a nada.

La parada del tren que nos llevará al infierno
aun está por hacer, no te preocupes más,
apura las colillas y ansía los colores
por mí; yo ya estoy muerto en vida por ti.

La lejanía es solo una distancia que merma
conforme los corazones se van adueñando
de las distancias. Es lo único que te puedo
decir, es mi boceto de un amor aun por llegar.

Antonio Jiménez

jueves, 20 de octubre de 2011

La Flor del Amor


Amor, no te culpo, pues mía ha sido la culpa, al no ser creado por la arcilla común
Escalé la mayor de las alturas, inalcanzable; ví el aire pleno, el día más grande.

Desde lo salvaje de mi desperdiciada pasión fui asaltado por una mejor, más clara canción.
Encendí una ligera luz de abnegada libertad, luché contra la envilecida cabeza de Hidra.

Han sido mis labios barridos hacia la música por tus besos, y han sangrado,
Y tu has caminado junto a los ángeles en aquella planicie verde y esmaltada.

He andado por el camino donde Dante contempló los soles brillando sobre siete círculos,
¡Ah! Tal vez observó a los cielos expandiéndose, como si se abriesen sobre Florencia.

Y las naciones poderosas que me han coronado, a mí, que sin corona yazgo sin nombre,
Y algún crepúsculo oriental me ha encontrado de rodillas sobre el umbral de la Fama.

Me he sentado en el círculo de mármol donde el viejo bardo es igual al joven,
Donde la pipa siempre gotea su miel, y las cuerdas de la lira siempre vibran.

Keats levantó los rizos de su himeneo desde el vino de las amapolas,
Con su boca de ambrosía besó mi frente, envolviendo el amor noble que hay en mí.

Y en la primavera, cuando las flores del manzano tiñen el seno de las palomas,
En la hierba yacen dos amantes que ha leído la historia de nuestro amor.

Han leído la leyenda de mi pasión, y conocido el secreto amargo de mi corazón,
Besándose como nosotros nos hemos besado, pero nunca lejos como nosotros lo estamos.

Pues la flor carmesí de nuestra vida es devorada por el gusano de la verdad,
Y ninguna mano recogerá los marchitos pétalos de la rosa de la juventud.

Sin embargo, no me arrepiento de amarte, ¿qué otra cosa puede hacer un muchacho?
Los ávidos dientes del tiempo corroen, persiguiendo las silenciosas huellas de los años.

El timón nos balancea en la tempestad, y cuando la tormenta de la juventud haya pasado,
Sin liras, sin laúd y sin coro, la tranquila muerte del navegante finalmente llega.

Y dentro de la tumba no hay placer, el ciego gusano consume las raíces,
Y el Deseo se estremece en cenizas, y el árbol de la pasión no da frutos.

¿Qué otra cosa puedo hacer sino amarte? La propia madre de Dios me es menos querida,
Y menos aún la dulce Afrodita elevándose como un lirio plateado sobre el mar.

He tomado mi decisión, he vivido mis poemas y, aunque la juventud se haya perdido en indolentes días;
He descubierto que la corona de mirto del amante es mejor que la del laurel sobre el poeta.
Oscar Wilde

sábado, 8 de octubre de 2011

Escala


La escarcha enfría mi cuerpo, mientras yo
divago donde me encuentro en este momento
tan profundo, donde la cavidad que me
cobija es tan estrecha que ni siquiera
un giro puedo dar a mi consecuencia, pero
la oscuridad deja todo tan nutrido que el
espesor no es más que el sin fin de un adiós.

Antonio Jiménez

miércoles, 5 de octubre de 2011

La soledad



La soledad, impertérrita en mí, frágil
sustancia que se ha anquilosado en lo más
hondo de mi ser; ¿debo por otrora algún
diezmo para ser tu vasallo más íntimo?

Duele, duele y mucho sentir el vacío en
mis entrañas y además saber que el modo
de llenarlo está lejos de mis posibilidades.
Quizás, y sólo digo quizás, una maquillada puta
de Babilonia sepa qué hacer con las cenizas
de mi realidad; pero yo sólo sé que mi canto
es neutro porque la abundancia me es esquiva
y la podredumbre me es en abundancia.

Antonio Jiménez