lunes, 12 de julio de 2010

Mi grano de arena



Bueno, bueno, bueno, a tenor de los pitorrazos que estoy escuchando por la ventana a estas horas, creo que la selección española ha sido campeona del mundial de fútbol. Ea, ya como vaticiné en una entrada anterior, ha sido un buen revulsivo los 600000 euros que se llevan por barba por el codiciado monigote dorado que se llevan a parte de una medalla de oro (supongo) por jugador e integrante de equipo técnico y masajistas, utilleros y demás seres que coman del noble negocio futbolero. Ya he mirado por Paperblog y hay unos cuantos post hablando de la victoria roja. En toda la blogosfera habrá peste de ellos. Había uno curioso de una snob denominada araceliarte que compara a la selección con un producto de mercado, utilizando para ello el palabro sajón (Branding, no confundir con el Veterano) y llenando todo su post de lo previamente aprendido en cualquier universidad de económicas. Pedantes existen por el mundo, y eres libre de llenar tu blog como te de la real gana. A mí personalmente con que España haya ganado el mundial no me van a pagar más, ni se me va a calmar el dolor de hemorroides que vengo sufriendo desde ayer y que es un verdadero calvario, ni me van a bajar la medicación, ni voy a ligar más, ni me van a desaparecer los lunares, ni el banco me va a condonar la hipoteca, ni mis exmujeres van a querer de pronto la custodia compartida, ni me va a gustar la cebolla, ni me va a crecer diez centímetros más la polla, ni me va a desaparecer la papada, ni voy a dejar de tomar café, ni voy a dejar de pasar calor en verano, ni voy a dejar de odiar a todas esas personas que son hipócritas, ni voy a dejar de ser un gilipollas integral, ni voy a dejar de ser ateo, ni voy a dejar de escuchar música todos los días, ni voy a dejar de escribir diariamente en este blog pese a los pocos visitantes que tengo. Nada de eso va a pasar, pero es innegable que en tiempos faltos de cosas importantes que supongan un giro digno de reseñar en futuros libros de historia, hemos de agarrarnos a nimiedades como estas para que en futuros próximos los niños aprendan que las gestas se conseguían en campos de fútbol y la recompensa era una copa colectiva y una medalla individual.

domingo, 11 de julio de 2010

Que ruina de coche



Jajajajajajajajajajajajajajajajjajajaaja, ay que me meo, resulta que soy millonario y yo sin saberlo, jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja, me explico, leyendo en un blog voy a dar con la dirección de una web que valora tu blog o page o web o lo que tengas, valoro este blog y el pobrecito mío no llega ni a los mil euros, pero valoro el musical y ahí viene lo gordo, ¡me lo han tasado en 2,73 millones de euros!!! Jajajajjajajajajajajajajajajjajajajajajajajajajajaja, ay, que me da el patatús, estoy en el puesto número 615 de las webs españolas y en el puesto número 9472 de las webs mundiales y yo sin saberlo. Ya mismo tengo aquí al Bill Gates con sus matones desmontándome el chiringuito por competencia innoble como en un episodio de Los Simpsons, jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja, ay, que me meo toa….. Los de la coctelera, el host donde tengo alojado el blog, me tienen que pagar unas coca colas como mínimo, por ser uno de los blogs que más valen del planeta, jajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja, y es que llevo partiéndome el culo desde que hice la consulta, y hará ya por lo menos tres horas…. Bueno, pongámonos serios no sea que realmente esté creando algo sin parangón y me vayan a meter en prisión, pffffffffffff jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja, si es que me sale sólo, soy un jodido guasón…..

En otro orden de cosas, hoy quiero hablaros de una cosa que estuvo viviendo conmigo varios años. Mi coche Lada Samara 1.5 cuatro puertas y para de contar. Creo que peor coche que ese no ha existido en la vida. Era un tanque, sin dirección asistida, sin aire acondicionado, no era por inyección, era por carburación, hecho que lo hacía consumir gasolina a lo bestia, sin cierres centralizados ni elevalunas eléctricos sin radio cassette…ah, pero la rueda de repuesto no era de juguete, era de verdad, una como las otras. ¿Cómo fue a parar dicho elemento a mis manos? Porque mis padres se quedaban parte de mi sueldo y cuando tocó comprar el coche, mi padre quería uno que rondara el millón de pesetas, con cuatro puertas y nuevo, y sólo existía ese coche ruso. Yo no lo quería ni regalado, pero entre las ganas de coche y las ganas de picadero que ya tenía a mis 22 años, no vi más solución que esa. Y lo compramos. Y empezó una pesadilla que duró cinco largos años. Como no tenía cassette, lo compré en el Prica en Córdoba, y como siempre iba más pelao económicamente que el culo de un mandril, dije de instalarlo yo mismo. Ni que decir tiene que la chapuza, que se quedó el cassette sujeto por unos alambres puestos que vibraban a cada acelerón, aguantó como pudo los cinco años, eso sí, la calidad del puto punto azul se trago por lo menos veinte cassettes que a la tercera que se tragó original, ya fueron todas grabadas. Ir de Lucena a Fuengirola y volver me suponía llenar el depósito entero que en 1993 me costaba 5000 pesetas. Un disparate, tragaba más que un Tiranosaurio. Los asientos no se reclinaban del todo, y mi primera ex y yo que los dos somos del metro ochenta para arriba no las veíamos y deseábamos para joder allí. Para colmo en invierno se empañaba los cristales y el coche carecía de calefacción, con lo que nos teníamos que pelar de frío para desempañar los cristales. Gracias al coche no se quedó mi ex embarazada pues fueron tan pocas las veces que lo hicimos que no hubo peligro de un prematuro embarazo. Gracias Rusia. Otro episodio que me pasó con el coche es que mi amigo Liza, que es un tapón pues medirá un metro cincuenta y poco, en invierno y con el coche lleno se tiró un pedo que tuve que parar el coche en la calle de las tiendas y bajarnos todos de él porque nos íbamos a asfixiar. Detrás del coche se formó una hilera de autos pitando y yo mientras gritando que si tenían huevos ellos de meterse en el coche, que lo quitaran. Por mi santa madre que estuvo el coche con las puertas abiertas por lo menos cinco minutos dando el espectáculo. Liza, mientras, descojonado de la risa. Otro día éramos seis y se metió el Liza en el maletero que era bien grande. Cuando íbamos por la calle El peso, a la altura de un bar conocido como “El barriles” que estaba hasta la bola de gente en la puerta tomándose unas cañas, empezó a dar puñetazos en el maletero y a gritar –“Abrirme, hijos de puta, que me ahogo”- Me tuve que bajar del coche y abrir el maletero ante la incredulidad de los allí presentes. Sacó el Liza la cabeza y empezó a respirar y a decir-“Hijos de puta, me estaba ahogando”. Otro día se metieron detrás diez personas y los llevé de la discoteca al instituto que había una fiesta. Por el camino empezaron a despelotar al Liza, como no, mientras gritaba -“Si queréis ver mi polla, decirlo y me la saco”- Cuando llegamos al instituto la gente flipaba viendo salir a diez personas de la parte de atrás de un coche rojo y como colofón final sale un medianía con los pantalones bajados y la polla fuera mientras decía –“Que, hijos de puta, ya tengo la polla fuera, ahora a ver quién me la chupa de todos vosotros”. Y podría estar horas y horas contando anécdotas, como cuando fuimos a la alpechinera (lugar donde se tira los despojos que sobran de la fabricación del aceite de oliva, súper contaminantes) que hay en la carretera de la Sierrezuela, rodando un cortometraje mi amigo Paula, el sempiterno Liza, mi exmujer y un servidor, el coche servía como grúa para hacer un travelling en el que estábamos rodando una secuencia en la cual Liza hace que tira un hombre a la alpechinera. Cuál fue nuestra sorpresa cuando vemos a un moro que hacía footing llamar a la policía porque estábamos tirando un cadáver. ¡No tuvimos que dar explicaciones!; y llegó protección civil a buscar el cuerpo y se encontró unas bolsas de basura enrolladas con una cuerda formando el cuerpo de una persona. No veáis que sermón nos dio la policía con el tema de que había que pedir una licencia para rodar cortometrajes, permisos a las autoridades pertinentes, que teníamos que estar localizados siempre, en definitiva, que debíamos de contar con una serie de requisitos que rodar el corto suponía un verdadero coñazo, y nosotros ya habíamos rodado por lo menos cinco sin pedir más permiso que una cerveza al camarero del bar. Recuerdo una vez rodando uno en las canteras de la sierra que llegó un trabajador de las escombreras todo chulo y con ánimos de pelea pidiéndonos que nos fuéramos de allí, ya que aquello era un lugar privado, a lo que Paula que por aquel entonces tenía un enchufe en el ayuntamiento llamó y así nos lo hicieron saber. Yo que soy un tocahuevos sin remedio, cogí la cámara y mientras hacía que grababa le dije que si tenía huevos que me la quitara, que todo lo que estaba grabando iba a salir por el canal subbética en un programa ecológico como denuncia del daño medioambiental que estaban haciendo. Se fue todo enfadado al camión, llamó por el móvil y yo mientras haciendo el paripé con la cámara sin grabar nada por no gastar batería. Algo le dirían que se subió al camión, nos intentó atropellar y se fue. Nosotros seguimos con lo nuestro. Y de allí salió “Blues de la ruina”.

sábado, 10 de julio de 2010

I would do anything for love




Mi amiga Marya Jose me ha dedicado esta pedazo de canción del no menos pedazo de Meat Loaf. Como esta es su casa, la posteo aquí, hombre ya.



Meat Loaf - I would do anything for love


Y yo haría cualquier cosa por amor,
correría directo al infierno y volvería
Yo haría cualquier cosa por amor,
yo nunca te mentiría y eso es un hecho.

Pero yo nunca olvidare la manera que tu sientes ahora,
Oh , no, de ninguna manera
Y haría cualquier cosa por amor,
pero no haré eso, No haré eso
Cualquier cosa por amor,
Oh haría cualquier cosa por amor
Yo haría cualquier cosa por amor,
pero no haré eso, oh no haré eso

Algunos días no vienen fáciles,
y algunos días no vienen duros
Algunos días no vienen del todo,
Y esos días son los días que no terminan
Algunas noches tu estas respirando fuego,
Y algunas noches tu te tallas en hielo
Algunas noches no te gusta nada,
yo he visto alguna vez o lo haré nuevamente

Quizás estoy loco, pero es loco y es verdad
Se que tu puedes salvarme,
nadie más que tu puede salvarme ahora

Con tal que los planetas están volviéndose,
las estrellas quemándose
Con tal de que tus sueños se estén haciendo realidad,
es mejor que creas esto

Que yo haría algo por amor,
y yo estaré aquí hasta el acto final
Haría cualquier cosa por amor,
Y haré un voto y sellaré un pacto

Pero yo nunca me perdonaré
si nosotros no seguimos de todas maneras esta noche
Y haría cualquier cosa por amor,
oh haría cualquier cosa por amor
Oh haría cualquier cosa por amor,
pero no haré eso, no haré eso

Haría cualquier cosa por amor,
algo que tu has estado soñando
Pero simplemente no haré eso
Repeticiones 3x

Algunos días oro por el silencio,
y algunos días oro por el alma


Algunos días oro a Dios de sexo,
tambores y Rock and roll
Algunas noches pierdo el sentido
y algunas noches pierdo el control
Algunas noches lo pierdo todo
cuando te veo bailar y los truenos giran

Quizás yo estoy solo eso es todo,
yo me califico para estar
Solo hay uno y solo,
el único y una promesa que puedo mantener

Con tal de que las ruedas estén volviendo,
con tal de que los fuegos estén ardiendo
Con tal de que sus oraciones estén haciéndose realidad,
es mejor que creas esto

Yo haría cualquier cosa por amor,
yo nunca té mentira y eso es un hecho.
Haría cualquier cosa por amor,
y no habrá nunca una vuelta atrás

Pero yo nunca lo haré bien, como contigo lo haría ,
por tanto tanto tiempo
Y haría cualquier cosa por amor,
oh haría cualquier cosa por amor
Haría cualquier cosa por amor,
pero no haré eso, no no no haré eso

Haría cualquier cosa por amor,
algo que tu has estado soñando
Pero simplemente no haré eso
(Repeticiones 7x)

Pero nunca me detendré de soñar contigo
cada noche de my vida, de ninguna manera

Y haría cualquier cosa por amor,
oh haría cualquier cosa por amor
Haría cualquier cosa por amor,
pero no haré eso, no no haré eso

[Niña:] ¿Tu me levantaras, me ayudaras a bajar?
¿Me llevarás de este pueblo desamparado de Dios?
Tu harías que todo fuese un poco menos frío

[Joven:] ¡Puedo hacer eso! ¡Puedo hacer eso!

[Niña:] ¿Me mantendrás santa?, ¿me sostendrás firme?
¿Puedes dar color a mi vida, estoy tan enferma del negro y blanco?
¿Puedes hacer que todo sea un poco menos viejo?

[Joven:] ¡Puedo hacer eso!, Oh Oh ahora puedo hacer eso!


[Niña:] Haría usted un poco de magia, con tus propias manos?
Puedes construir una ciudad de esmeralda con estos granos de arena?
Puedes darme algo que pueda llevar a casa?

[Joven:] ¡Puedo hacer eso, oh oh ahora, puedo hacer eso!

[Niña:] ¿Tu me proveerás de cada fantasía que tenga?
¿Tu me harás bajar con agua santa, si yo estoy demasiada caliente?
¿Tu me llevaras a lugares que nunca he conocido?

[Joven:] ¡Puedo hacer eso, oh oh ahora puedo hacer eso!

[Niña:] Después de un rato usted se olvidará de todo
Era un interludio breve y en una noche de aventura de pleno verano
Y tu veras que es tiempo para seguir…

[Joven:] No haré eso, no no haré eso

[niña] Conozco el territorio, he estado por aquí
todo esto será polvo y nosotros caeremos
y muy pronto o después, tu estarás atornillando alrededor

[Joven:] no haré eso, no no haré eso.-

Cualquier cosa por amor, Oh haría cualquier cosa por amor
Haría cualquier cosa por amor,
pero no haré eso, no no haré eso.

En que lugar se enamoró de ti



Esta tarde he estado de tour bloguero y madre mía que cosas he encontrado. Voy a obviar las direcciones para que no paséis por lo que yo he pasado, pero visto lo visto, desde luego que bendito el mundo que permite que exista bajo su amparo especímenes de tal calaña. He aguantado mi sinceridad hasta que no he podido más y en un blog que va de arte y que se dedica a copiar íntegramente el texto de cada entrada de la Wiki, pero sin cambiarle una triste coma, vamos, copiar y pegar, añadiéndole simplemente obras del autor provenientes de su web, se lo he tenido que decir en un comentario; a un Gay que se pasa las entradas diciendo que odia las barrigas y que quiere tener una tableta de chocolate en su abdominales como su adorado Jesús Vázquez, no me he podido reprimir y le he soltado una parrafada que como le guste el bondage se va a poner más cachondo que la Marujita Díaz cuando el Dinio se desabrochaba la bragueta. A los demás los he dejado en paz, total, en esta viña del señor ha de haber de todo, digo yo….

Hoy he llevado a mi hija a su primera salida en pandilla estando en mi piso. Tiene diez años y se arreglaba como una mujercita y con el cachondeo le he dicho que si eso es ahora, que pasará cuando tenga dieciocho. Me ha recordado a la primera vez que fui a la casa de su madre a pedir permiso a su padre para salir con ella. Si, en el año 1991 tuve que cumplir tal trámite si quería seguir con ella, así de atrasados o antiguos son sus padres. Bueno, me arreglé un poco más de la cuenta (eso significa que en vez de zapatillas deportivas me puse zapatos), me eché el doble de colonia y puse rumbo a su casa, pues mi novia me esperaba allí. Llegué y me recibió su madre, cuando a quien esperaba era a mi novia, y me invitó a pasar al salón sin ni siquiera presentarse. Yo no la conocía de antes, y obedecí a su invitación. Estuve esperando por lo menos diez minutos y allí no llegaba nadie cuando llegó de nuevo la madre y me dijo que tenía que esperar un rato ya que su marido estaba limpiando la escopeta. Yo pensé ¡Tierra, trágame!, ¿qué habré hecho para que su padre me quiera recibir con la escopeta? ¿Será porque después de traer a su hija a casa a las 22:30 me voy de juerga con los amigos y se ha enterado? ¿Será porque no tengo olivos y ellos quieren a alguien con ellos? ¿Será porque no tengo estudios? ¿Será porque no tengo coche? ¿Será porque no soy cazador como él? ¿Será porque cuando llegue el día me la follaré? Y yo venga pensar en será y será con unos sudores cayéndome cuello abajo y pensando en cómo carajo era aquello que hacían las personas en la iglesia cuando llegó de nuevo la mujer diciendo -Ay, mira tu lo que te he dicho, qué cosas tengo, que mi marido está limpiando la escopeta porque mañana la va a llevar a la Guardia Civil a que se la inspeccionen, y tu habrás pensado… ay no, que no matamos a nadie, hombre, espera que ya acaba… Pero todo eso seria, sin una leve muesca de sonrisa, que digo yo como anécdota tiene su gracia, pero aquello parecía un velatorio, su hija más que ganar a alguien parecía que perdía la vida. Bueno, y allí sin una miserable revista que llevarme a los ojos, buscando formas entre las vetas del marmoleo suelo esperé una hora sin un grácil vasillo de agua que llevarme a los labios y sin ver sombra alguna hasta que nuevamente me invitaron a moverme de sitio, esta vez a la salita, que era donde estaba el patriarca. Sentado en su sillón con una cara de ¿tú eres el maldito cabrón don nadie que te vas a llevar a mi hija del alma?, no me quitaba la vista de encima. Le estreche la mano e hice la presentación de mi persona e inmediatamente me soltó un ¿Y tú qué buscas en mi hija? Que me dejó helado. Todas mis neuronas dijeron “Ahí te quedas con el marrón” y no sabía que contestar. Los segundos se me hicieron horas, los minutos días, se que suena a literatura barata, pero realmente sucedió así. Yo no tengo nuez en la garganta, al menos no se me nota, pero en aquel momento la noté subir y bajar cincuenta millones de veces mientras yo trataba de tragar saliva. Todas las posibilidades que se me ocurrían como respuesta, las veía inapropiadas y su padre iba frunciendo el ceño cada vez más. Al final le solté un – A mi media naranja- que lo único que sirvió fue para que se enfadara diciendo -¿Y eso que es?- ahí me entró el tembleque y tartamudeando le dije –A, a, a, a la, la, la mu, mu, muj, j, jer de, de, de, mi, mi a la mu jer de mi vi vi vida, A la mujer de mi vida- El corazón me iba a estallar, me faltaba el aire, me estaba mareando, notaba como me latían las sienes, los pies me sudaban, los huevos habían desaparecido para aparecer en la laringe, las orejas se movían, los dientes castañeaban, los ojos bizqueaban cuando al fin dijo-Pero hombre, siéntate, que en esta casa hay sillas. Me senté y me empezó a hablar sobre sus tiempos y lo decente que había sido, que habían sido formales hasta la boda, que nunca había faltado a su mujer, que nunca se había emborrachado, que nunca le habían llamado la atención, que si patatín, que si patatán y yo a todo le decía que si. Con menudo fichaje fue a dar su hija. Luego ella lo enmendó y terminó casándose con un abogado. Al menos pueden morir en paz, la que nunca les di.

Hoy me he visto en una foto que tenía un móvil que no cogía desde hace cuatro años. Madre mía pero que guapo estaba. Fue antes que muchas desgracias y dejarme tanto y cómo he cambiado. He de decir a mi favor que he perdido siete kilos. Con la fuerza de voluntad, el cambio de hábitos y mi régimen voy bien. Trescientos kilos menos y estaré hecho todo un figurín, jajajajajajajajajajajaja, nooooooooooooooooo, no voy a deciros los que me falta por perder, lo dejo en el misterio que rodea al mito Polonius, jejejejejejejeje Por cierto, me publicaron el relato en La isla tuerta. No es porque sea mío, pero es muy bueno, y como una de las condiciones para publicar allí es que los textos sean originales para ellos, sólo los podéis leer allí. Está en: http://laislatuerta.org/a-ritmo-de-tango Cada semana iré publicando uno nuevo, hasta convertirme en un autor de renombre y vivir de las rentas, jajajajajajajajajajajajaja, ya lo decía Francisco Umbral: La literatura es un lenguaje de palabras desmemorizadas.

viernes, 9 de julio de 2010

Where The Wild Roses Grow






Se lo dedico a Xim y Marya Jose, por ser mis fieles seguidores. Un besazo a ambos.

(ELLA)
ME LLAMAN LA ROSA SALVAJE
PERO MI NOMBRE REAL ERA ELISA DAY.
NO SÉ PORQUE ME LLAMAN ASÍ,
PORQUE MI NOMBRE ERA ELISA DAY.

(El)
DESDE EL PRIMER DÍA QUE LA VÍ, SUPE QUE SERÍA MI CHICA
MIENTRAS FIJABA SU MIRADA EN LA MÍA, Y SONREÍA.
SUS LABIOS TENÍAN EL COLOR DE LAS ROSAS
QUE CRECÍAN EN EL RÍO, SANGRIENTAS Y SALVAJES.

(ELLA)
CUANDO LLAMAN EN MI PUERTA, Y ENTRAN EN LA HABITACION
MIS TEMBLORES SUCUMBIERON EN SU FIRME ABRAZO.
EL SERÍA MI PRIMER HOMBRE, Y CON UNA MANO CUIDADOSA
SECARÍA LAS LÁGRIMAS QUE CAERÍAN POR MI CARA.

(ELLA)
ME LLAMAN LA ROSA SALVAJE
PERO MI NOMBRE REAL ERA ELISA DAY.
NO SÉ PORQUE ME LLAMAN ASÍ,
PORQUE MI NOMBRE ERA ELISA DAY

(EL)
EN EL SEGUNDO DÍA LE LLEVÉ UNA FLOR.
ERA MAS BELLA QUE NINGUNA OTRA MUJER QUE HUBIERA VISTO.
LE DIJE: ´¿SABES DONDE CRECEN LAS ROSAS SALVAJES?´
TAN DULCES, ESCARLATAS Y LIBRES.

(ELLA)
EN EL SEGUNDO DÍA VINO CON UNA ROSA.
ME DIJO: ´¿ME DARAS TU PÉRDIDA Y TU DOLOR?´
ASENTÍ CON LA CABEZA, TUMBADA EN LA CAMA.
ME DIJO: ´SI TE MUESTRO LAS ROSAS, ¿ME SEGUIRAS?´

(ELLA)
ME LLAMAN LA ROSA SALVAJE
PERO MI NOMBRE REAL ERA ELISA DAY.
NO SÉ PORQUE ME LLAMAN ASÍ,
PORQUE MI NOMBRE ERA ELISA DAY

(ELLA)
AL TERCER DÍA, ME LLEVAN AL RÍO.
ME MUESTRA LAS ROSAS, Y NOS BESAMOS.
Y LO ULTIMO QUE OÍ FUE UN SUSURRO
MIENTRAS SONREÍA SOBRE MÍ CON UNA ROCA EN SU MANO.

(EL)
EL ULTIMO DÍA, LA LLEVÉ DONDE CRECEN LAS ROSAS SALVAJES.
Y SE RECOSTÓ A LA ORILLA. EL VIENTO PASABA COMO UN LADRON.
MIENTRAS LE DABA EL BESO DE DESPEDIDA DIJE:
'TODA LA BELLEZA DEBE MORIR´
Y DEJÉ PLANTADA UNA ROSA ENTRE SUS DIENTES.

(ELLA)
ME LLAMAN LA ROSA SALVAJE
PERO MI NOMBRE REAL ERA ELISA DAY.
NO SÉ PORQUE ME LLAMAN ASÍ,
PORQUE MI NOMBRE ERA ELISA DAY
MI NOMBRE ERA ELISA DAY
PORQUE MI NOMBRE ERA ELISA DAY

Voltaire y su peluca



Hubo un tiempo en que la autodestrucción se me presentó como la mejor y más “poética” forma de pasar a mejor vida. Por supuesto, yo que soy muy nervioso ya de por sí y le tengo pánico a alucinaciones, palpitaciones, ir contra la ley y demás gozadas que te pueda proporcionar cualquier droga entendida como sustancia nominativa en su rasgo más característico, sólo me autodestruía con whisky, cerveza y ron. Me gustaba darle marcha al estómago, hígado y páncreas, amén del cerebro. Y luego siempre me han dicho que me gusta poco la marcha. Esto es un ejemplo de que poca gente ha conocido verdaderamente el interior de mi persona.

Me gustaba estar sólo, me recluía en bares donde la gente se caracterizaba por ser medio sorda y hablar casi a gritos. No sé por qué, pero era en esos sitios, donde no paraban de mirarme y preguntarse, ¿quién cojones es este tío? donde mejor me sentía, sobre todo porque enchufaba mi viejo discman, escuchaba cualquier Cd que llevara en ese momento y me pedía Barceló con coca cola hasta que fundiera todo el dinero que llevaba. De media, solían ser unos 15-20, pero tampoco los llevo anotados. Casi siempre era más de una botella, eso sí lo sé porque el camarero del lugar, que ya me conocía, siempre me lo decía. Era el único de los parroquianos que bebía Barceló.

Una vez, tras agotárseme el dinero, leer 12 veces el periódico y cambiar 2 veces las pilas al viejo discman, prever que ya era la hora de irme porque ya estaban barriendo el local, eran las 03:23 de la mañana y a las 07:30 tenía que estar trabajando, salí de aquel local y me dispuse a ir a casa. Ni que decir tiene que estaba bastante puesto. Yo no andaba, al menos no recuerdo haberlo hecho. Más bien me acuerdo estar flotando. Y cuál fue mi sorpresa que, tras saltarme un semáforo porque estaba en las nubes, choqué contra algo. El choque fue monumental. El viejo discman pasó a ser el defenestrado discman, yo me encontré en el suelo con un amasijo de estropajo en mi cara, como si un montón de nanas estuvieran a punto de darme estopa allí delante de mis ojos vidriosos.

Al cabo de un rato alguien me quitó furiosamente el estropajo de mi cara y, entre brumas conseguí distinguir que se lo ponía en la cabeza mientras se producía en mí una sonora carcajada que fue rápidamente disminuyendo en risita debido a mi escasa capacidad pulmonar. Al poco rato veo que se me acerca y empieza a hablarme en un francés tan refinado que yo no entendía ni papa. Solo podía seguir riendo y de vez en cuando, del esfuerzo, soltar pedos por culpa de los gases de la coca cola, o simplemente porque la situación me relajaba el esfínter, vaya usted a saber.

-Macho, que no te entiendo- conseguí decir entre risas y lágrimas.
-Une merde d’spagnol- me contestó, y esto si lo entendí.
-Oye, para el hip…-mierda, ahí ya me entró el hipo, y cuando me entra el hipo etílico, me puede durar horas, que coñazo puede llegar a ser.
-Soy Voltaire- me dijo.
-Y que buscas en España hip… sol no será, porque hip… es de noche hip…
-Buscó desenmascagar al infamé- Y se fue otra vez flotando.
-Shiquillo, que te has hip… fumao… hip… - Y allí me dejó.

Ahora, con el paso de los años, y al recordar la anécdota, no solo se me viene a la cabeza su nombre, que por cierto, vaya nombre más raro y que búsqueda más tonta, en fin, a mi una noche me dio por querer buscar petisos carambanales después de leer un tebeo de Superlópez. Supongo que el infame será una especie de doctrina mundial en la que, quizás en alguna entrega de vete tú a saber si de algún cómic o cuento con tirada ultra millonaria en números, pudiera morir algún villano incluso después de sufrir por, no sé, por lo que han hecho supuestamente otra gente. Seguramente unos 300 años más tarde, y con la codicia más poderosa que ha visto ser humano, se crearía un grupo de paladines dispuestos a lograr su bien personal a base de propagar las enseñanzas de aquel villano. Quién sabe, sé que es un ejemplo tonto el que he puesto, pero también fue tonta la forma en que cayó a mi cara la peluca de aquel señor. Por cierto, ahora que caigo, se fue sin pagarme mi viejo Discman… Mecachis…

jueves, 8 de julio de 2010

Poema nipón



Estaba mirando blogs de críticas de cine y leyendo una entrada que hablaba sobre la película “Precious” cuando me encontré en uno de los comentarios un pedazo de poema japonés. Es el siguiente:

オナニー
逆援助
フェラチオ
ソープ
逆援助
出張ホスト
手コキ
おっぱい
フェラチオ
中出し
セックス
デリヘル
包茎
逆援
性欲

Si queréis saber lo que significa, hacer como yo y traducirlo por el google translator. Es una completa gilipollez y todo viene a colación de que como perteneciente al “Movimiento por una blogosfera sana” tenía que escribir una entrada en la que hiciera reseña de algo “pintoresco” de algún blog, y esto me lo ha parecido. Y es que la peña está muy mal para perder el tiempo en semejantes idioteces. Y yo peor por traducir dichos disparates. En fin...

Y sé todos los cuentos



Este guión lo escribí con la promesa por parte del ayuntamiento de Lucena de hacer unos cortometrajes para el plan 10. Se trataban de una serie de “consejos” para una mejor convivencia entre los vecinos de esta “maravillosa” ciudad. La idea era coger uno de los puntos del plan y hacer un corto sobre dicho tema. Mi amigo Miguel Ángel Lizaranzu Lucena escogió uno sobre la basura y rodó “Blues de la ruina”. Yo escogí el tema del “respeto por los ancianos” y escribí este guión que no cuajó en imágenes porque el proyecto se quedó en agua de borrajas. De todo esto han pasado ya siete años y encontré el guión en una publicación que salía mensualmente en Lucena. Aquí os lo transcribo:

Se lo dedico a Arcángel Bedmar González que, aunque no me conoce de nada, fue la única persona que, tras yo ganar un premio ex aqueo con otros dos previamente otorgados sobre algo relacionado con las drogas, fue sincero conmigo. Gracias a pesar del tiempo.

Sobre un fondo negro aparece una cita:

“La historia es émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir”
Miguel de Cervantes

Fundido a:

Escena 1:

La acción se desarrolla en 1936. Interior de una casa. Hay dos personas: un hombre y una mujer. Son campesinos. El hombre tiene cara de enfado, está impaciente. La mujer sostiene en sus manos una Biblia. Tiene una actitud paciente.

Hombre: Pero Juana, por Dios, ¿Ondestá el Antonio?

Juana: Ay, Manuel, si es solo un chiquillo, “amás” es domingo y ya sabes que Diós creó este día “pa” descansar.

Manuel: Seguro “quese” Dios no tenía “poblemas” ni “pa” comer ni “pa ná”

Juana: Por el “amó” de Dios, Manuel, no digas esas cosas, que no son tiempos “pa” tonterías.

Manuel la mira con gesto de enfado, hace un ademán con la mano para pegarle, suelta un –Maldita sea mi suerte- y se dirige a la puerta de salida. Mientras se va, dice:

Manuel: Y deja ya “duna ves” ese libro, que no sabes leer.

Juana deja la Biblia encima de la mesa. La depositó abierta. La cámara se acerca al libro poco a poco hasta conseguir leer el 5º mandamiento: No matarás. La escena se funde con

Escena 2:

Exterior. Hay un hombre andando a paso ligero con una escopeta al hombro. Pasa al lado de un montículo y la cámara se dirige hacia él. Detrás del montículo hay un niño jugando con unas piedras. Está sentado, oye un ruido y se incorpora. Frente a él se desarrolla la

Escena 3:

Exterior. Hay un comisario y un cura. Frente a un muro hay un hombre bien arreglado con las manos esposadas a la espalda. Un hombre con escopeta se dirige hacia el primer grupo y los saluda al estilo fascista. Los dos les devuelven el saludo.

Hombre de la escopeta: A la paz de Dios. ¿Ese es el comunista?

Comisario: Socialista, Ramón, socialista.

Ramón: Socialista, anarquista o comunista, que más da. No son más que unos ladrones, unos “pejigueras”, unos “malnacíos” (escupe al suelo)

Cura: No te sulfures, amigo Ramón, que ya dará nuestro Señor buena cuenta de esta gentuza.

Comisario: Venga, padre, que ya se acerca la hora.

El cura se dirige hacia el socialista, empieza a hablar con él, pero el preso echa la cara para el otro lado. El cura se dirige hacia el grupo nuevamente.

Cura: Dios mío, encima rechaza la palabra del señor.

Comisario: Menos mal que las cosas se van a enderezar por el buen camino. Hala, Ramón, proceda con su cometido.

Ramón hace un gesto de obediencia, se dirige hacia su puesto y prepara su escopeta. La cámara se dirige hacia el niño que ha presenciado toda la escena. Mientras con el zoom nos vamos acercando a los ojos del niño, en off se escucha al preso decir: “Viva la libertad” precedido de un disparo. El preso cae abatido. El zoom sigue acercándose a los ojos del niño para fundirse con la

Escena 4

Interior. Estamos en la actualidad. El zoom se aleja y los ojos pertenecen al crío ya anciano. Estamos en un salón cualquiera. La cámara hace un travelling de lado a lado mostrándonos primero a un hombre de unos cuarenta años moviéndose mucho en su sillón (está presenciando un partido de fútbol y empieza a gritar)

Hombre viendo el fútbol: Maldita sea su estampa, a la puta calle mandaba yo a esa mierda tío que se está quedando con los dineros del club y ni siente los colores ni “ná”.

Sigue el travelling. Ahora se ve a su mujer haciendo ganchillo. A sus pies está un niño jugando a la nintendo Ds. Se oyen los pensamientos de la mujer y después los del niño.

Pensamientos de la mujer: Uno del derecho, uno del revés… Ay Señor Mío, mira que si es verdad lo que me ha dicho la Mari y resulta “quel” fulano ese “sá liao” con la otra fulana y ha “dejao” a la Esteban….

Pensamiento niño: ¡Mierda!, ya me ha vuelto a putear el “Mazguander” y voy a tener que empezar desde el principio…

Continua el travelling, ahora se ve a una adolescente hablando por teléfono.

Adolescente: Te lo juro tía, el Carlos que ya se ha sacado el “Carné” y le va a pedir el coche a su padre para irnos a dar una vuelta. Me lo voy a cenar enterito y que se joda el Gonzalo, que me duele el culo de ir en su moto, luego te cuento por el “messen”.

Ahora la cámara se fija en el anciano que está mirando el panorama lamentándose de lo que ve. Se levanta y poco a poco se dirige a una habitación. Hay una cuna y dentro un bebé de un año jugando. El abuelo lo mira, lo acaricia y empieza a recitarle un poema de León Felipe.

Abuelo:
Yo no sé muchas cosas, es verdad
digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
Que la cuna del hombre la mecen con cuentos…
Que los gritos de la angustia del hombre los ahogan con cuentos
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos…

(Fundido en negro y sigue la voz en off)

Que los huesos del hombre lo taponan con cuentos…
Y que el miedo del hombre…
Ha inventado todos los cuentos.
Yo sé muy pocas cosas, es verdad.
Pero me han dormido con todos los cuentos…
Y sé todos los cuentos.

La virgen del mar



Hace 20 años fui marinero por un año a costa del gobierno y buena parte de mis ahorros. En todo ese tiempo sólo monté en barco 5 veces, tres de ellas el barco estaba anclado, así que viajar en barco viajé 2 veces: Una primera vez que consistió en una vuelta a la bahía de Cádiz y una segunda que consistió en una vuelta desde el cuartel "La Graña" de El Ferrol hasta su puerto. Como podéis ver corazón aventurero el mío por falta no es. En el segundo viaje, fue recién llegados a un cuartel en El Ferrol (Galicia) y huelga decir que aun no teníamos los grupos de amiguetes formados, y para colmo yo soy muy mío y poco de entablar fácil amistad, con lo que al llegar al puerto en un pispas me quedé más solo que Charlton Heston en Woodstock y sin saber cómo llegar al centro de la ciudad. Vi una calle muy larga y en toda ciudad el centro está precisamente en el centro propiamente dicho, no sé por qué, así que decidí tomarla, a pesar de ver a un tío pegándose de ostias con otro tío. Que larga era la calle. Y cuántas mujeres había allí. Y lo más bonito es que todas me ofrecían sexo. Joder, que éxito tengo, pensé. Y en lo alto de la calle vi a un hombre haciéndome ademanes con el brazo de que subiera rápido, y yo, que veía a unos hombres muy raritos decidí subir la calle a zancajadas. Al final me dijo el hombre que me había metido en la calle que más delito tenía de todo El Ferrol y que había tenido mucha suerte de que no me atracaran. Recuerdo que al principio de la calle, conforme uno entra por el puerto, había un mosaico de una virgen mirando al mar. Extraño reclamo, pensé.

Luego me encontré con los demás marineritos y nos pusimos ciegos a cervezas y se me olvidó lo cerca que estuve de perder mis pelillas por allí. Total, las perdí por el centro...

Pimientos



Las últimas sacudidas han sido más livianas. Parece ser que por ahora nos van a dejar respirar un poco. Bueno, eso de respirar es una metáfora, porque lo único que se puede aspirar es muerte y destrucción. Hace más de dos años que empezó la guerra y esto no tiene visos de finalizar. Lo único que si tiene fin son las vidas sesgadas por la sinrazón y los odios. Llevo tres días sin apenas probar bocado ni dormir. Estoy desfallecida. Al menos las sirenas han dejado de sonar. Recuerdo que en el verano de 1935, antes de empezar esta lucha fratricida, yo era una muchacha díscola y enamorada de la vida. Ahora doy gracias por ser una simpatizante de la supervivencia. El verano de 1935, que recuerdos me llegan al rememorar esa fecha. El fresco rio que pasa por nuestro pueblo, el agradable olor a amapolas que desprendía el campo, Juan... Juan... Que habrá sido de mi querido Juan, siempre sonriente y dispuesto a echar una mano a todo aquel que la solicitara. Pero Don Pedro, el cura del pueblo siempre lo miró con malos ojos por sus agnósticas ideas. Es por ello que tuvo que alistarse en el bando republicano, el bando que está perdiendo la guerra, el bando que está inútilmente intentando resistir para que los caciques no sigan reventando la pobreza que nutre la tierra. Pero todo se derrumba. Se coarta la libertad al triste reducto del camposanto. Eso es lo que nos espera. No hay esperanza. Nadie viene a socorrernos. Tan sólo unos pocos valientes que han llegado bajo el nombre de brigadas internacionales. A los demás países les debemos importar tres pimientos. Dios, quien pillara ahora esos pimientos.

miércoles, 7 de julio de 2010

La chica de ayer



Éramos cinco amigos de lo mas normales, con nuestras inquietudes, nuestras gracias, como todo el mundo, vamos. Siempre nos juntábamos en el bar de Rosendo los sábados a partir de las cinco para tomar café, copa y cigarrillos. No siempre por ese orden, claro. Los cigarrillos los devorábamos como poseídos por seres de inframundo. Recuerdo siempre la coletilla de mi madre al desenmarrar la ropa que dejaba hecha un higo: "vaya pestazo a tabaco que trae la ropa" , y yo siempre le contestaba la misma mentira: "ya sabes que la gente fuma mucho. Yo no tengo la culpa"... El futuro enfisema pulmonar de su hijo siempre se la colaba. Menos mal que no se fijaba en mis dedos índice y corazón de la mano derecha, amarillentos por sus pulgares de tanto apurar las colillas.

Los cinco amigos siempre estábamos hablando de mujeres. Que si vaya tía buena he visto pasar por la obra, que si la hermana de perenganita se está poniendo más buena que el copón, que si yo me follaba a tu hermana a cuatro patas y cinco sin sacarla y fantasmadas de otros calibres más gordos si cabe. No hace falta que cuente la imaginación de varios tíos hablando de temas desconocidos. Yo tengo una amiga que está apuntada a una web "light" de contactos, donde casi todas las fotos de tios que se muestran son de tipos musculosos que enseñan su torso y al poner el puntero del ratón en su foto ponen perlas del tipo "alguna chika wapa por akí" dejando el castellano a la altura del betún, y que luego ponen mensajes peliagudos de índole sexual, como si fueran a tener éxito en el exquisito arte del cortejo. En fin, así somos los Quijotes de hoy en día, locos en busca de nuestra Dulcinea cibernética sin más que ofrecer que una dialéctica sucia, malsonante y llena de errores sintácticos y ortográficos.

Cuando terminábamos de apurar nuestras copas, nos íbamos del Rosendo a locales más selectos en busca de litros y litros de cubatas. En fin, éramos jóvenes, aun nos funcionaba el hígado, nuestros sueldos, porque eso si, los cinco somos currelas, eran íntegros para gastos funcionales a lo que dictaba nuestra edad y sociedad: JUERGA!!!

Y todo esto que os estoy contando viene a colación con lo siguiente: ese sábado ocurrió algo inesperado, algo fuera de lo normal dentro de nuestra rutina costumbrista. Ese sábado alguien se me quedo mirando, y no, no era el guarda de la puerta del "Chic", que siempre miraba con esa expresión de mala leche que te agriaba el café tomado anteriormente. Era una chica que, aunque en un principio no me pareció muy atractiva, conforme pasaba el rato le iba cogiendo un puntillo que me iba atrayendo cada vez más. Lo que era innegable es que no paraba de mirarme, cuestión que no pasó desapercibida para mis amigos y de paso les sirvió para toda una retahíla de mofas y escarnio hacia mi persona.

Cuando iba por mi cuarto cubata me creí con las fuerzas suficientes para abordarla. No se si tendría las susodichas fuerzas, lo que si tenía eran los primeros efectos del alcohol haciendo mella en mi. Por entonces tenía a mis amigos coreándome "cobarde" al compás de la canción de turno. Me decidí y fuí a por ella. Por un momento sentí que el corazón se me iba a salir garganta arriba. Ya no escuchaba la música, sólo mi voz repitiendo una y otra vez "Hola, me llamo Antonio... y tu?" ¿Quedará cursi?, ¿será muy corta la presentación?, ¿me saldrán las palabras?, ¿me olerá la boca?, ¿se verá caspa en mis hombros con esta luz?, ¿me ignorará?, ¿le pareceré atractivo o me mirará porque tengo un moco fuera?, ¿se me notarán los michelines con esta camiseta?, ¿y luego que le digo?, ¿hablar del tiempo es conversación de ascensores según tengo entendido, no? ¿seguirán riéndose esos cuatro?, la madre que los parió, pero bueno... ¿dónde está?.

Para cuando llegué donde estaba ella sólo me dio tiempo a verle la espalda saliendo por la puerta franqueada por el gorilón del guarda. Cuando me volví a mirar a mis amigos ahora coreaban "maricón" entre carcajadas.

Han pasado veinte años de aquello. Ahora estoy más calvo, más gordo, he fracasado en varios matrimonios, no fumo, no bebo, pero me sigo acordando de aquella muchacha como si fuera ayer. A lo mejor ella era la mujer predestinada en mi vida y no hubiera fracasado como lo he hecho con las demás mujeres que han ido inundando mi vida. A lo mejor todo lo que he contado es fruto de mi imaginación y jamás ha pasado. Lo que es seguro es que no me colgaba ningún moco de la nariz.

martes, 6 de julio de 2010

Zeitgeist



Estaba tan tranquilo leyendo un artículo en Paperblog sobre los blogs titulado “Tu blog ha muerto”, que trata sobre el declive de los blogs por culpa de las redes sociales mayormente cuando me encontré con un palabro que no me sonaba un carajo. Dicha palabra es “zeitgeist”, y la utilizaba a menudo para referirse a algo concreto, como a una globalidad del sector de las comunicaciones. Como es habitual en mi, busqué dicha palabra y resulta que es una expresión alemana que significa “espíritu de una época”. Hasta ahí bien, puede referirse al espíritu de la época de las redes sociales, pero la palabra es famosa por ser el título de un documental que se exhibió en 2007 por Google Video realizado por un tal Peter Joseph que ha tenido la ridícula cifra de cincuenta millones de visionados. Yo me pregunté: ¿Qué cojones tiene dicho documental para que lo hayan visto tantos internautas? Bueno, no conforme con la explicación que encontré por internet y viendo que existe la posibilidad de verlo subtitulado, lo hice para saciar mi curiosidad. Aquí os dejo la dirección por si queréis verlo: http://video.google.com/videoplay?docid=8883910961351786332# Hay una segunda parte, pero con este he tenido más que suficiente. Bueno, ante todo decir que para mí los documentales son un coñazo insufrible. Este tiene varios premios y no tengo ni idea por qué ya que no hay por donde cogerlo. El documental se puede dividir en tres partes muy diferenciadas. Una primera en la que habla sobre el Cristianismo, cómo es una religión formada por retazos de otras religiones, la simbiosis Jesús-Sol, cómo va emparentado y cómo se relaciona su muerte y su resurrección con los ciclos naturales del Sol. Bueno, quien somos ateos sabemos de sobra que el emperador romano Constantino, cuando abrazó la fe cristiana y para tener a todo el mundo contento, reformó los antiguos fundamentos de ella adaptándolos a las liturgias de las deidades ya existentes, para que el pueblo protestara menos. O sea, este tal Peter solo ha unido imágenes del Sol con Jesús y la virgen María y más cosas y con una narración que duerme hasta al más cocainómano, cuenta algo que ya se sabe por si solo. Luego hay una segunda parte donde narra que los atentados del 11-S norteamericano y del 7-J londinense fueron ideados desde el propio país como escusa para invadir posteriormente Iraq, Afganistán y cualquier país de oriente próximo que se les ponga chulo. Si hombre, y el 11-M de aquí lo ideo Zapatero para ganar las elecciones. Mira que eran tarugos Bush y Blair, pero a esos límites no llegaban, vamos, seguro. No por nada, sino porque Bush es un fundamentalista católico y aunque mandó al garrote o la silla eléctrica a personas humanas, estaba convencido de que se lo merecían, como los moros por ser herejes. Su condición no le permite asesinar a un inocente. Y los ingleses van matando irlandeses del norte, a ellos mismos, ni mijita. Luego está la tercera parte que trata sobre que todo lo que ha ocurrido en el siglo XX de renombre, sea el desplome de bolsa del 21, sea el ataque de Pearl Harbour, sea la llegada de Hitler al poder, etc, etc, todo lo han decidido grupos de antemano. Ya, somos tan gilipollas que nos apetece hablar japonés o que se vaya la bolsa a tomar por culo… El ser humano que es por naturaleza egoísta y subnormal, no tiene ni idea de lo que va a pasar por adelantado. Si lo supiéramos, montaríamos gabinetes de futurólogos y comeríamos de ello. A veces somos tan irresponsables que lo que ideamos como inversión se nos va de las manos creando el caos. Eso es lo que ha pasado en todas las crisis, un afán de conseguir más, pura y sencillamente. No hay un jodido poder en la sombra que nos utilice a su antojo. Eso es material de novelistas. Como todo el jodido documental, una quedada con el personal que ha conseguido que cincuenta millones y un curioso se hayan tragado semejante estupidez. Pero es que no acaba ahí la cosa. En algunas universidades se ha hecho alusión a él. En una sociedad donde “El Código Da Vinci” fue un Best Seller e incluso hicieron una película de él, todo lo que diga de ella es poco. En fin, yo seguiré aprendiendo y criticando ya que Séneca decía: ”Ningún descubrimiento se haría ya si nos contentásemos con lo que sabemos."

Pulpo surrealista



Son segundos lo que cae en las calles, y están cayendo como hacía tiempo no se recordaba que hicieran. Son las 23:78 de la mañana y la tarde huele a pescado. No es un olor agradable, siempre hace acordarme de las altas cumbres del valle. Debería ducharme, pero opto por no peinarme. Me desvisto del traje azul a rayas y decido ponerme el fucsia sifón. Debo ir discreto. Hoy me toca vigilancia. He de seguir por todas partes al bastardo hijo del secretario ilegítimo de la segunda criada descalza del Sr. Tomillo, un asunto muy delicado, diríase incluso que encallecido. Los bastardos estaban al alza en los índices bursátiles, pero este siempre se excusaba de llevarlas alegando que su metro setenta y siete de altura eran idóneos para librarle de tan pesada carga. Los genes no se portaron bien cuando llegaron a su masa gris, era evidente. Pero debía seguirlo, y como no tenía ni pajolera idea de por donde hacerlo, me rasqué los huevos, saqué brillo a mis zapatos y me dispuse a visitar a Victoria, seguro que tenía información, y si no la tenía, seguro que tenía al menos ese par de tetas que tan cachondo me ponía siempre.

En casa de Victoria, tras sortear los segundos como pude, me encontré con ese buen par de tetas pero nada de información sobre el bastardo. Sin embargo, en aquella casa noté un penetrante olor a bacalao añejo, seguramente preparado al pilpil. Mi mente investigadora de tantísimos años dedicados al descubrimiento criminal supo al momento que ese embriagador olor sólo podía provenir de un sitio: el encantador coño de Victoria. Sopesé en 1 segundo si aquel bastardo podía esperar y me sobró ¾ de segundo. Pedí a mi querida Victoria una barra de pan, su tarifa habitual y subimos a celebrar que no tenía ni puta idea de donde se encontraba semejante cabrón bastardo.

Aquel bacalao me supo a gloria. La Victoria sabía hacerlo con delicadeza. Dejaba el coño bien abierto, se excitaba un poco al frotarse el clítoris y de pronto podías observar cómo iba llenándose aquel hueco profundo de un líquido blanquecino, como mocos a los que ibas mojando sopas con el pan e ibas comiéndote tan suculento néctar de bacalao que te dejaba sin respiración. Al finalizar uno de los mejores platos que hombre alguno pueda probar en su vida, llegaba el postre, quitar con la lengua todas las migajas de pan que hubieras podido dejar en su cuevecita mágica.

Pero eso ya pasó, mi tarea ahora se centraba en buscar al bastardo. Y otra vez estaba en bragas. Con la tontería me puse las bragas de Victoria en vez de mis slips. Me he dado cuenta porque se me mete la parte de atrás por la raja del culo. Con la incomodidad debía seguir la búsqueda. Ya por lo menos no llovía segundos. Los sapos empezaron a trinar en las ramas de los nenúfares y el cielo pasó a ser de su acostumbrado color ocre. Un día precioso dio paso tras la secada y yo dándole al coco que me acabo de encontrar en un paso de triatones pero que no se me abre el jodido. En este justo momento me llega Carlitos, un caza recompensas maricón pero con una mala leche y me saca su pistola y me dispara, rompiendo el coco que llevaba en mil pedazos. Ahora se pone a llorar y me dice que vaya mierda, que le da pena la leche del coco y que va a tener que seguir con la mala leche en la boca. Yo le digo que la próxima vez no se trague la de su… pero su mirada me hace recapacitar. Se le ha caído un ojo. Ser maricón y tan vicioso supongo que tendrá sus peculiaridades.

Ya estoy hasta la polla de buscar al bastardo de los cojones. Se me acerca un viejo profesor de mi escuela que me ha oído hablar y me dice que no he utilizado suficientes insultos, a lo que le respondo que hace mucho tiempo que fui a la escuela joder, me cago en la puta, las jodidas cosas se olvidan, ostias. Ahora se fue un poco más satisfecho. Pero yo tenía ganas de ir a mi casa, de ver la telenovela y de acostarme. Además, tenía que sacar la basura, que ya me estaba jodiendo bastante, y ya pronto se hacía de amanecer. Ya le pondré alguna excusa al Sr. Tomillo, que como es medio tonto se lo cree todo.

Aaahhh, al fin en casita. A ver el congelador como está para sacar la basura. Bien, ya puedo sacar este codo, este pie, este muslo, este cuello, no, las manos no, que me pasaron el otro día una receta para hacer el pulpo y como esto se le parece la voy a probar con ellas, los ojos, la nariz, las orejas, todo para la basura, el antebrazo, el pecho, el culo, la polla, mira que te lo dije, bastardo, no te metas en mis cosas, y con mis cosas te decía Victoria, los huevos, los hombros…

lunes, 5 de julio de 2010

Isbruck



Cae la noche en Isbruck. Estamos en un control de carretera el teniente Peterson, el sargento Smith, el soldado Brown y yo. Hace un frio que se cala en los huesos, a pesar de la ropa de abrigo que llevo encima. Con lo a gusto que estaría ahora en el pueblo tomándome una cerveza bien fría escuchando música en el garito de Brian. En fin, alistarse en el ejército tenía este riesgo, el que te mandara a alguna de las misiones de paz, como se llaman ahora. Hace como una hora que no pasa ningún coche. Los autóctonos están muy concienciados de no salir cuando cae el alba. Los grupos terroristas llevan un tiempo muy activos, pero están más operativos por la mañana, que es cuando más concentración de ciudadanos hay. Todo es una mierda, derrocamos al dictador de este país con la promesa de traerles la democracia pero lo único que hacen es destruirse los unos a los otros, Parece que quieren seguir viviendo en la edad media. Todo lo que está subyugado a una religión es un mojón. Joder, si es que no hemos aprendido en dos mil años de historia una mierda. Y ahora estoy en el culo del mundo aterido de frío, con el culo lleno de arena, los labios resquebrajados, la piel tersa y quebrada por el sol, cayéndoseme el pelo de tanto llevar el jodido casco, con picores por todo el cuerpo, con los pies picados de llevar puestas las botas todo el santo día, las orejas con pupas de las chinches que hay en las literas, joder, si es que me pongo y no paro. Y cuando hay que cagar, de cuclillas expuesto a que te pique un bicho, con las ganas que tengo de hacerlo en un wáter como Dios manda. Que hambre tengo. ¿Qué habrá de cena hoy? Para la hora que llegaremos ya estará fría, eso seguro. Que jodido es tener que montar guardias, y si te toca control de carreteras, peor que peor. Nadie habla. Tenemos que dar la sensación de estar muy concentrados oteando el horizonte, la carretera, los caminos que hay por los lados, cualquier forma que veamos sospechosa. Los muy hijos de puta pueden aparecer por cualquier lado.

-Mi sargento, objeto sospechoso a las 14-grita Brown.
Todos como movidos por resorte nos ponemos el arma en situación de tiro mirando a las 14.
-Es una jodida cabra, soldado Brown-escupe el sargento.
-Bueno, ha estado bien, siempre hay que estar alerta-analiza el teniente Peterson.

Yo me quedo callado, algo nos ha sacado de nuestra rutina. Somos hombres preparados para el combate y en absoluto nos hemos puesto nerviosos. La cabra sigue su camino ignorándonos. Para ella no somos más que cuatro personas. Cuatro de esos que andan a dos pies que de vez en cuando le echan algún alimento que la saque de su menú herbal.

Al cabo de un rato se acerca un vehículo. Parece un coche. Me dispongo a confirmarlo con los prismáticos y es un Ford Sierra de color arena, muy apropiado para el entorno. Así se lo hago saber a mi teniente.

-Bien, soldado Williams-Me contesta. –A ver, soldado Brown, adelántese y dele el alto con las luces de la linterna-ordena a Brown.

El soldado le obedece y se adelanta unos treinta metros y empieza a hacer aspavientos con la linterna, en lo que en lenguaje internacional viene a significar que pare el automóvil. El coche parece no hacer caso.

-Mi teniente, el coche no tiene trazas de parar-grita el sargento.
-Ya lo veo ya. Enfunden sus armas-ordena el teniente.
El coche para a unos cien metros de donde se encuentra el soldado Brown.
-Soldado Brown, vaya hacia el coche y pregúnteles quiénes son y que hacen aquí, y que den media vuelta, que por aquí no se puede pasar-le ordenó el teniente.

El soldado se dispuso a obedecer la orden cuando las ruedas chirriaron y el coche se dirigió hacia nosotros. El soldado Brown tuvo que esquivarlo. Los tres hombres que estábamos en el control nos pusimos las armas en posición de tiro esperando una orden.

-Que cojones-expulsó el sargento.
-Esperad mi orden-sentenció el teniente.

El coche paró de nuevo a unos cincuenta metros de nosotros. El soldado Brown corrió hasta encontrarse con nosotros.

-¿Los has podido ver?-preguntó el teniente.
-No mi teniente. El interior del coche estaba muy oscuro, pero me ha parecido entrever que son cuatro, por las siluetas- contestó el soldado Brown.
-Estás seguro, soldado-gritó nuevamente el sargento.
-Si, mi sargento. Juraría por mi honor que si-sentenció Brown.
-Bueno, está la cosa equilibrada, que carajo-sentenció el sargento.

En ese momento oímos abrirse las puertas del Ford y vimos como se bajaban sus ocupantes. Efectivamente, eran cuatro. Volvimos a posicionar el arma en tiro y seguidamente el teniente les dio el alto, pero hicieron caso omiso a su orden. Empezaron a hablar entre ellos y siguieron andando hacia nosotros. Yo me di cuenta en ese momento que de los cuatro, ninguno sabíamos interpretar mínimamente su idioma cuando empezaron a hablarnos en su lengua.

-¿Qué cojones dicen?-preguntó extrañado el sargento.
-No lo sé mi sargento. De los cuatro ninguno los entendemos-le contesté.
-Me cago en las cucarachas sagradas del faraón Ramsés, dele el alto nuevamente, mi teniente-gritó el sargento.
-No lo voy a repetir más veces, ¡ALTO!-sentenció el teniente.

Pero los cuatro desconocidos se acercaban cada vez más, hablando más y más fuerte. Cuando ya se encontraban a una distancia de unos veinte metros, uno de ellos hizo el amague de llevarse la mano al interior de su chaqueta. En ese mismo momento nos ordenó el teniente ¡FUEGO! Y descargamos todo el cargador sobre aquellos pobres infelices. En tan poco tiempo no tienes tiempo de reaccionar. Se supones que estamos en una guerra, que los demás son el enemigo, que van contra nosotros. De los cuatro cuerpos solo dejamos jirones desmembrados contra el suelo. Yo mismo creo que le reventé la cabeza a uno de ellos. Y es que cuando descargas todo el potencial de cuatro M4A1 contra unos pobres cuerpos, ellos pueden dar por seguro que van a quedar hechos papilla. Cuando revisamos los cuerpos, vimos que eran policías. En la oscuridad y a aquella distancia, no nos dimos cuenta. Pero eran de los nuestros. Cometimos un error. Por una serie de circunstancias, ni ellos hablaban nuestro idioma ni nosotros el suyo. No supimos prever eso. Cuando la sociedad conoció la noticia, se formó una especie de caza de brujas contra nosotros. Para los más detractores, no solo tuvimos bastante con invadir su país, sino que encima matábamos a los que estaban de nuestra parte. Los periodistas se emplearon a fondo para calumniarnos. A los cuatro nos echaron del ejército con deshonor. Dijeron que teníamos que haber esperado a ver un arma, que por pura intuición no teníamos que actuar. Ese fue mi fin en la carrera militar.

Hace dos días estaba sentado en mi habitación con un 9 mm apuntándome desde el frontal de la boca dirección al cerebro. Apreté el gatillo y mis sesos se estamparon contra la pared. Ya no les puedo decir quién les ha contado esta historia.

Time it's a time



Aristóteles y Séneca dejaron su impronta en sendos tratados sobre la brevedad de la vida. Como Aristóteles vivió antes que Séneca es fácil que el segundo se viera influenciado por el primero en sus pensares filosóficos. Los dos vienen a decir lo mismo y resumiendo dichos textos viene a ser que la vida se nos va de las manos porque siempre estamos esperando que suceda algo. Así de conciso soy, que le vamos a hacer. Ahora vamos a analizar esta frase más detenidamente. Esto se refiere por ejemplo a que cuando estamos trabajando no vemos la hora de que acabe la jornada laboral para irnos a casa, cuando estamos en ella no vemos la hora para cenar, irnos a la cama a follar y dormir y vuelta a empezar. Cuando es lunes, queremos que sea viernes. Cuando es marzo, queremos que llegue agosto para las vacaciones. Cuando es 5 de abril, queremos que sea 1 de mayo por ser festivo y así una larga cadena. Luego está el hecho de que vemos pasar los días y tenemos la sensación de no hacer nada con nuestra vida. Séneca decía que el ser humano perdía parte de su vida en cosas inservibles en vez de cultivarse (no como las plantas, si no a nivel intelectual) para enriquecer su vida y poder acceder a más cosas. Yo sin ir más lejos, el año pasado que estaba todos los días en la cama recordándome cuán desgraciado era se me pasaban los días que eran visto y no visto, como no me movía de la cama, no tenía percepción del espacio tiempo ni sabía que día de la semana era, pasando así los días y las semanas que daban gusto. Hoy por hoy, que estoy todo el día ocupado haciendo cosas, siento pasar el tiempo, noto como duran los minutos, saboreo los días, disfruto los fines de semana que estoy con mi hija y duermo a su debido tiempo, estando mi cerebro en condiciones para una diatriba escrita que les sirvo diariamente. Hoy me he sentido más inspirado llegando a publicar tres entradas.

Estoy a un pie de publicar un relato semanal en otra web de contenidos variopintos que es la siguiente: http://laislatuerta.org/ Requisito que me piden, que no se haya publicado antes en ningún blog ni en revistas o publicación alguna. Me vendrá bien, pues un relato a la semana lo solvento con los ojos cerrados y si me voy dando a conocer más, eso que gano. Yo lo único que quiero es coger tablas en esto de escribir, y cada vez me veo más suelto, las ideas van fluyendo con más naturalidad y las palabras surgen por si solas. Tengo menos dudas gramaticales y la ortografía creo que va sobre ruedas. Siempre he dicho que soy un perfeccionista, cualidad que ha llegado a hartar a todas las mujeres con las que he estado pues me decían que era muy difícil estar a mi altura, cosa que nunca he llegado a comprender ya que nunca les he pedido tal trámite. Sé que soy un pelín difícil de comprender, porque aunque parezca extraño ya que ante el blog me voy desnudando día a día como parte de la terapia de superación personal, luego me cuesta ante un cara a cara. A lo mejor voy cogiendo familiaridad con esto y supero las barreras que me lo impide, puede ser, no digo que no. En un futuro se verá.

Puede que os preguntéis para que quiero coger tablas en el sobresaturado mundo literario, que si hay algo que sobra es un seudo escritorzuelo más que de lo único que sabe hablar es de su vida, cosa que a la mitad del mundo se la trae al viento. Pues tenéis razón, no soy un Bukowski al que la vida le ha servido para llenar 10 libros entre novelas y relatos cortos. Mi vida me da para escribir unas pocas entradas al blog y para de contar, pero no se, desde pequeño, cuando ya sabía escribir, he realizado mis pequeños cuentos. Os parecerá absurdo, pero tengo la extraña sensación de estar aquí por algo. Puede sonar a escusa barata, pero es así. Solo he participado en un concurso literario que, como es obvio, ya tenía los premios concedidos. Por mi culpa tuvieron que repartirlos ex aqueo quedándose las tres cifras iguales, me explico. Había un primer premio de cincuenta mil pesetas y un segundo de veinticinco mil que ya estaban concedidos de antemano como ya he señalado. Por decisión unánime del jurado, decidieron dar un tercer premio por la calidad de mi relato, repartiéndose las cantidades. Como yo era un desconocido en mi propio pueblo, tuve un tímido aplauso, pero a la salida me llegaron los miembros del jurado a felicitarme efusivamente por la calidad del relato y por los cojones que tenía por el tema que escogí. Eso me llenó más que el dinero. Lo que pasa es que siempre me he infravalorado y nunca he sacado a relucir mi verdadero potencial. Ahora estoy manos a la obra. Y que tiemble el mundo, que llega Antoñito.

domingo, 4 de julio de 2010

Y también amé



Y por sus calles anduvimos
dos enamorados de la vida
de la razón, de la alegría,
con savia de elocuencia
fuimos embriagándonos
como dos fugitivos de lo
perdido, de aquello que
nos hizo perder un tiempo
precioso, pero que al mirarnos
a los ojos recuperábamos
con un halo de suave
susurro entrecortado bajo
la escarcha que me estremece
al acariciar tu piel, al
beber de tus besos, al cruzar
el umbral de tus deseos,
al inundar tu pasión con
mis vibraciones, con mis
latidos que levantan la hoja
que desnuda tu alma y
tiembla al oír de mis
labios lo mucho que te
quiero

Teresa y la invitación sensual


Teresa era una mujer fascinante, tenía un don especial que le había marcado desde la pubertad y era que despertaba un deseo incontenible en todos los varones que la llegaban a conocer. Cada vez que se levantaba de su puesto de recepcionista situado frente al despacho del jefe, las miradas de sus compañeros la seguían en su andar sinuoso. Ellos la observaban moviéndose con esa sensualidad innata que invitaba a la lujuria, emanando fragancias florales, vestida siempre con esa ropa ajustada que dejaba entrever sus formas perfectas, atrapándolos en un desliz lascivo donde todos se inventaban ser el amante de esa mujer, realizando con ella todo un abanico de frenesí inequivocádamente sexual.

Ella, mujer bella sin hacer de ello más que un atributo agregado a sus muchas cualidades, había tratado de disimular su enorme atractivo con una simplicidad original que la hacía aún más deseable. Nunca se había interesado por el sexo. Había tenido amantes que no les duraba un resuello y nunca le apeteció demasiado tener relaciones medianamente largas, pero después de cumplir los treinta, un deseo incontenible se había apoderado de todo su cuerpo, encarnándose la voz de auxilio desde su frustrada vulva del deseo. Ahora empezaba a sentirse como una mujer lujuriosa, imperiosa amante que reclamaba poderosos estandartes.

Cuánto más lujuriosa se mostraba, más apetecible aparecía ante los ojos masculinos: pelo largo y negro, enormes ojos verde oliva escrutadores y de mirada penetrante, cuerpo en armonía con su metro setenta de altura, espalda curva, cintura estrecha piernas bien moldeadas, semejantes a las mejores columnas griegas, glúteos duros y redondos, pechos medianos, esféricos y turgentes, del tamaño de dos manzanas , tan tiernos que invitaban a llamarla mamá y no parar de succionarlos con deleite, sus pezones oscuros, crecían en forma de punta al contacto con los dedos. Sus caderas amplias, su sexo marcado por un clítoris abultado, deseoso de una lengua juguetona que supiera jugar con él hasta hacerlo estallar en mil sustancias marinas. Los varones que habían tenido el gusto de disfrutar los favores de esta mujer renacentista jamás la olvidaron, ya que con solo besar su cuerpo una amalgama de sabores emanaba dejándoles la lengua plena de sabor a bosque, salitre y miel…

Ahora estaba terminando de arreglar la agenda de llamadas de su patrón, hizo algunas de ellas para ajustar algunas de las citas del jefe, eran las once y media, hora en la que los hombres salían a almorzar. Se levantaron disimuladamente sin pausa pero con prisa, pensaba Teresa, en dirección a la puerta de salida, todos le lanzaron una pequeña mirada al escote de su camisa blanca aprovechando que tenían que pasar cerca de su mesa. Ella se sintió algo aliviada al verse libre de tantas miradas exploradoras. Dejó de arquear su espalda, sacar su culo en pompa, respiró por fin de forma liberada sin importarle que al hacerlo su vientre no fuera liso, - Al fin ya sin pose de estatua, se decía.
Se levantó caminando muy relajada hacia la expendedora de café que estaba situada junto a la pared lateral del despacho, a la derecha de su mesa. Regresó meditabunda, agitando la cuchara de plástico y dejándose caer a plomo sobre su sillón giratorio. Podría intentar conversar con algún hombre, dudó un instante, pero por qué no, todavía le quedaban veinticinco minutos de paz. Así que ya está, entraría en un chat. Pero lo cierto es que no buscó un chat normal, fue directa al navegador y escribió en el motor de búsqueda “chats de contacto”. Aparecieron los más destacados, pincho en el primero, por suerte no tendría que perder el tiempo en registros innecesarios, se podía entrar sin registro. Eligió un Nick seductor. Nada más entrar un desconocido la abordó, invitándola a mantener una conversación erótica privada vía Messenger. Teresa accedió, no tenía tiempo para más presentaciones, sería divertido. El desconocido salió del chat sabedor de que igual que él otros podrían intentar la conquista y distraerla, no quería correr riesgos, se llamaba Machoméxic.

Machoméxic: Hola preciosa, dime de qué color son tus bragas.

nocherótica: Vaya creí que primero se preguntaba el nombre. Soy nocherótica. Encantada. Como te veo con la libido subida te diré que llevo bragas transparentes de color rojo, vaporosas, con bordados florales y un sujetador del mismo color pequeño, que elevan mis senos perfectos y los agrandan a efecto visual.

Machoméxic: Perfecta dama, justo lo que necesita encontrar a estas horas de la mañana. Ahora estoy metido bajo tu falda, en tu escritorio, agazapado besando tus muslos, subo y te despojo de ella. Te hago levantar y te tumbo bocabajo en tu mesa, lamo tu hermoso trasero, separo tus glúteos y mi lengua se detiene dibujando tu esfínter, sigue y recorre tu espalda. Te despojo de tus bragas, que están llenas del almíbar de tu hermoso melocotón. Abro tus piernas y las flexiono hacia tus pechos. Mi boca busca tu vulva, la encuentra y la lame, como un perro, de arriba abajo, humedeciéndola y tomando tu néctar. Retomo la postura trasera, tus brazos apoyados sobre la mesa y tu culo levantando, piernas abiertas, mis dedos estimulan tu vagina, gimes como condenada reina durante minutos hasta que estallas en un pletórico orgasmo. Vuelvo a ponerte frente a mí y beso apasionadamente tus labios, los pechos son devorados y sigo bajando por tu vientre de nuevo estoy en tu sexo que lubrica en exceso la lava de un volcán en erupción, transparente, aromática, balsámica que emana los olores de una hermosa diosa del placer

nocherótica: Para, Machomexic que estoy comenzando a lubricarme de forma bestial. Que hermoso sexo oral me has regalado. Ahora voy a hacerte subir un poco de nivel. Te siento sobre mi silla giratoria, me subo encima de ti, mi pubis desnudo frota tu zona erógena, de atrás a adelante, marcando ritmo, mientras voy despojándote de la camisa y corbata, mis labios besan sus orejas con entrega, mi lengua moja y se inyecta dentro de tus conductos auditivos, va descendiendo por tu cuello, succiona tu nuez y sigue besando fervientemente tus pectorales. Mis manos te desembarazan de tu correa opresora, desabrocho el botón, bajo tu cremallera que no se resiste a la primera y saco tu verga de un tamaño apetecible, la veo, es grande sin caer en el exceso, me gusta y me la meto en la boca, casi la puedo engullir, comienza a cambiar de tamaño, siento una arcada, me ahogo, tú quieres que sufra tu dominio, me retienes un segundo más. Me obligas a comérmela toda de nuevo. Tu glande lubrica fluido que lamo pidiendo más, mientras tu polla se estrella contra todas las paredes de mi boca, tus testículos son acariciados, apretados con suma suavidad por mis dedos, que los cogen y acarician. Mis manos descienden ahora más abajo en dirección a tu zona anal, me frenas, no sirve te nada, accedes. Dos de mis dedos mojados por mi lubricadora lengua ya están masajeando tu agujero negro, busco y encuentro una próstata que espera que la seduzca con mi suave vaivén al ritmo de mi lengua que succiona, muerde, devora tu pene erecto que va a estallar sin poderse contener ya dentro de mi boca. Tu leche sabe a miel espesa, me la trago, me sabe sabrosa, a almejas y mar. Engullo el último trago de la punta de tu glande que queda completamente limpio por mi lengua que rota sobre él.

Machoméxic: Me ganaste nocherótica, estoy erecto y con ganas de sentir esa boca sumisa que me falta en este momento para ser feliz. Te paso la dirección de mi casa, vente directa de tu trabajo, es una orden.

Y sin dejar opción a una respuesta dubitativa, la escribió en la pantalla del ordenador, acto seguido cerró la comunicación.

Teresa no podía creer lo que acaba de ocurrir. Ella una mujer seria y cívica, protagonizando un suceso erótico en horas de trabajo, propio de una ninfómana. ¡Qué asco me doy!. Sin embargo, tuvo que levantarse e ir al baño, sus bragas estaban empapadas y temía que el exceso de lubricación descendiera por sus piernas delatándola para vergüenza propia delante de sus compañeros de trabajo.

Al regresar anotó la dirección, en un trozo de papel reciclado que siempre tenía sobre su mesa, no podía detenerse a esperar que fueran las dos. Cogió su bolso y se dirigió hacia su coche. Escasos minutos la separaban de una hazaña sin precedentes.

Fémino relamido



Leo en muchos blogs femeninos que no existen los hombres denominemos en condiciones como decía mi primera exmujer. Todos tenemos alguna falta, ya sea que somos poco atentos, que carecemos de atenciones (¿será lo mismo una cosa que la otra?), que somos machistas, poco dados a ayudar en las labores del hogar, poco románticos, poco cariñosos, poco sexys, poco masculinos y un largo etcétera que obvio por no hacer la entrada demasiado larga. Bien, como exponente del género masculino diré que dentro del amplio abanico del espectro femenino existen mujeres con los mismos defectos. Yo soy un puto desastre, olvidadizo, infantil, despegado, cinéfalo, con kilos de más, dejo las cosas para última hora, ronco, me ducho dos veces al día, orino de píe, bebo de la botella, pico a deshoras, tengo almorranas, corro mucho con el coche, soy pensionista a mis treinta y ocho años, me gusta a rabiar la música, tengo muñequitos por todo el piso, tebeos, cómics, multitud de revistas, revistero en el cuarto de baño con revistas porno, cómics, tebeos, revistas, pasatiempos pues me gusta leer cagando, otro revistero en mi dormitorio hasta la bola de revistas y tebeos, no tengo armario en mi dormitorio, tengo una colección de treinta Homers Simpsons, más de doscientos bolígrafos, más de dos mil películas, más de 500 gigas de música en mp3 más los cd’s, lp’s y cassettes, cuatro posters colgados de la pared de los Simpsons, dos de ellos enmarcados, uno de futurama, otro de un manga japonés, un boceto de Klint de los amantes como cabecero de mi cama que es de matrimonio (es el único lujo que tengo, la cama y un sillón masaje, me la compré de las caras porque el descanso al dormir es fundamental), tengo la revista El jueves desde 1991 hasta hoy, tengo un peluche de Garfield y otro de Cálico Electrónico, tengo varios despertadores de varios personajes animados, tengo tres Dvd’s y un video, un equipo de música, el pc, conexión a internet, un radio cassette con Cd y muchas más cosas que me dejo en el tintero, como la colección completa de Asterix y Obelix, Mortadelo y Filemón, Superlópez, Iznogud, Tintín, los cómics de Ralf König, los de Robert Crumb, los de Gilbert Shelton, los de Peter Bagge etc, etc, etc…. Con tal historial estoy seguro que no hay mujer en el mundo que quiera estar conmigo, pues ya estuvieron siete y salieron corriendo.

Ahora voy a analizar qué es lo que pasa con el eterno conflicto hombre mujer. Es muy sencillo. Ojo, advierto antes de nada, no soy para nada machista y sobre todo creo en la igualdad. Solo me remito a la historia y quien vea que no tengo razón, que me lo discuta en un comentario, a ver si así tengo alguno más de la cuenta. En lo que a constitución física se refiere, el macho genéticamente hablando es más fuerte que la hembra. En los albores de la humanidad, quien se dedicaba a los asuntos de caza y demás menesteres que supusiera un esfuerzo físico era el macho. La hembra se encargaba de procrear y criar la manada. Esto ha sido así tanto como lo es en muchísimos animales. Conforme hemos ido evolucionando y la mujer iba ampliando sus conocimientos, era un compromiso para el hombre ver que ella podía acaparar sus funciones que, digámoslo sutilmente, requería el esfuerzo de unas cuantas horas mientras la mujer se dedicaba todo el día a las suyas. Entonces se inventaron la religión y como no, la devoción a la hembra como ser supremo por su capacidad de concepción. Pero a ellas en un principio ni se les permitía el acceso ni el oficio, solo su adoración. Posteriormente el ser humano fue ganando en capacidad de raciocinio, pero le impedían el acceso a la mujer porque ya se sabe que si das cultura a quien no la tiene, él se vuelve más libre. Conforme pasaba el tiempo los hombres adquirían prácticas sexuales con otros hombres y ya no veían a las mujeres como una amenaza, si no como una igual, y se le permitió compartir el saber. Platón, buen maricón (si me permiten el pareado) no solo creo la primera universidad si no que la creo mixta. Posteriormente llegó la peor lacra que se ha podido inventar jamás, la religión monoteísta, que se impuso a base de oscuras chanzas y relegó a la mujer al segundo orden que todos conocemos de sobra. Según ha durado el monopolio monoteísta en cada país, así ha estado subyugado los derechos de las féminas. Ocupémonos de España que es el país que nos toca sufrir. Aquí hubo un malnacido que llevaban bajo palio cada vez que entraba en una iglesia (quien no sepa que es eso del palio, es una especie de toldo que sirve para cubrir al Chus los días que lo sacan en procesión y llueve. Va detrás de la procesión y al menos en este pueblo van dando golpes con cada barrote en el suelo creando un martilleo incesante que es un coñazo),hijo de un alcohólico y una beata que estaba siempre sola e inculcó a sus hijos el temor cristiano, creando un juerguista como su padre y un santurrón hijo de la gran puta que dirigió los designios de este prado durante cuarenta años. Era bajito, gordito y le olía el aliento, pero nadie se atrevía a estornudar a su lado por temor a que lo fusilaran. Bueno, este grotesco personajillo que prefería un enemigo muerto antes que capturado, se encargó de crear una falange femenina que enseñara a las mujeres a llevar el hogar, pues él era de la opinión de que la mujer solo servía para procrear y criar una familia. Las malas lenguas dicen que nunca folló con su mujer porque por las noches rezaban el rosario y después de todas las penitencias se quedaban dormidos. La hija díscola era fruto de su hermano Ramón, gran juerguista que le dio más de un quebradero de cabeza. Bueno, la señora podía meterse el rosario en forma de bolas chinas que como tenía el coño sin catar seguro que estaba estrecho y algún gustillo le daría. Todas las mujeres de aquella época son nuestras madres, benditas ellas que las enseñaron a que nunca le faltara un plato a su marido en la mesa con su correspondiente cacho de pan. Los niños que somos esponjas y absorbemos lo que vemos, crecimos en un ambiente en el que la madre siempre estaba en casa haciendo las labores domésticas y el padre en su trabajo. Como en aquellos años no existía la vorágine consumista de hoy en día, con un sueldo podía subsistir una familia, máxime si tenían un solo hijo como era la mía. Pasan los años, nos hacemos mayores, cambia el mundo y de golpe y porrazo pasa todo de ser en blanco y negro a ser en color. Recuerdo cuando tenía once años que las niñas de mi calle iban a la piscina con bragas debajo del bañador por si se transparentaba y usaban leotardos hasta en mayo y las faldas eran como muy cortas, por la rodilla. Hoy en día que lo mínimo que ves son las tiras del tanga asomar por encima del vaquero porque el talle le llega justo donde termina la raja del culo para enseñar casi todas el piercing del ombligo y el tatuaje de la rabadilla, que los escotes sobrealimentados por el wonderbra de turno revienta el último botón de la camisa que transparenta sus rosados pezones, que con doce años se pegan cada filete que uno flipa, que con once años ya empiezan a beber alcohol y con doce a probar la coca (según estadísticas)…. Cuando se vive tanto tan jóvenes, luego la vida les resulta insulsas y vienen los divorcios como los recibos de la luz. Esta muy bien que existan los derechos y que las mujeres, que sois mucho más inteligentes que los hombres, pidáis lo que realmente queréis, pero no podéis pedir peras al olmo. Las que están divorciadas mientras suspiran por lo que no encuentran, desatienden sus hijos y así les salen. Las jóvenes mientras buscan lo imposible, van envejeciendo sin más consuelo que el ya llegará. A mí me van a perdonar, pero en un mundo en el que funciona las cosas por inercia y en el que cada uno quiere las cosas del color que le gusta, prefiero quedarme como estoy aunque mi precio sea no estar nunca con mujer alguna.

viernes, 2 de julio de 2010

Aleksandra y el cine catalán



Si con algo estoy disfrutando una barbaridad es con mi blog musical. Estoy aprendiendo un montón de los entresijos del mundo musical y cada día voy siguiendo las novedades discográficas como un hincha va siguiendo las evoluciones de su equipo favorito. Yo cuando me pongo, me pongo y tengo a mi servicio siete blogs de actualidad musical, que no son de descarga pero que es donde me entero de todas las novedades. Cuatro son en inglés, uno en francés y otro en español. Luego tengo sesenta (sí, he dicho sesenta) páginas de descargas musicales. Las tengo de casi todos los países y estilos: polacas, rusas, portuguesas, brasileñas, mexicanas, estadounidenses, inglesas, españolas, chinas, japonesas, coreanas, chilenas, argentinas, eslovacas, francesas, italianas y más países que me dejo en el tintero y los estilos, sobre todo los independientes. Por supuesto no veo diariamente las sesenta, ya que si no estaría loco y el día tendría doscientas treinta horas. Sigo diariamente diez que, curiosamente, no repiten álbumes. De esas diez hago acopio cada día de unos veinte álbumes, de los que fácilmente deshecho a la papelera de reciclaje cinco porque los veo una puta mierda, entre seis y ocho subo diariamente a mi blog y los demás los voy guardando para tiempos de vacas flacas, por si en verano aflojan las novedades. Obviamente todos los álbumes son novedades. Si un grupo me gusta mucho y veo que tiene más álbumes, me hago con su discográfica completa. Tengo varios modos para hacerlo, pero no voy a revelar mis secretos. Cuando hay algo muy pero muy difícil de conseguir, tengo páginas de alojamiento de infinidad de radios americanas que tienen alojados álbumes ultra difíciles de conseguir. Tengo un programa que capta la señal de audio de esos alojamientos y los convierte en archivos de audio. De ahí que consiga el álbum. Ea, ya sabéis un truco más. Si queréis más información, poneos en contacto con la siguiente dirección: http://www.vatican.va/phome_sp.htm

Voy a tener que crear una cuenta de e-mail alternativo para las páginas extranjeras. Una que no visite nunca, que exista solo como alojamiento para esas cuentas que he de crear en páginas sobre todo de países del este. Me explico. Antes de ayer me llegó un e-mail de una tal Aleksandra, rusa ella , más buena que el jamón pata negra, diciéndome que quería conocerme y mantener una relación conmigo mediante emilios. Como os podéis figurar, inmediatamente borré el mensaje y lo señalé como correo no deseado. Bueno, al día siguiente me dio por mirar en el correo no deseado y vi que había otro mensaje de ella. Lo abrí después de pasarle el antivirus, pues no me fiaba y además de llamarme por mi nombre, cosa que no hizo en el primer mensaje, me ponía que gracias por haberle enviado la foto, que tenía una mirada muy interesante y que por como escribía se notaba que era una persona culta (?). Bueno, he de añadir que conozco este timo, que se trata de una serie de e-mails mandados con fotos de una señorita de muy buen ver, con el fin de captar a algún pardillo para a continuación sacarle algo de Pasta. Seguiré mirando el correo para ver cuando me pide el número de cuenta o tarjeta.

Hoy he visto en las noticias que las grandes productoras cinematográficas como medida de protesta por la nueva ley del Parlament Catalá que obliga a que se distribuya el cincuenta por ciento de las películas dobladas al catalán, van a distribuir las mismas en versión original sin subtítulos. ¡Ole sus huevos! Por supuesto los empresarios de las salas de cine han puesto el grito en el cielo ya que si se ven emitiendo solamente peliculitas del Ventura Pons, se ven más solos que la una. Y digo yo, que ya está bien de tocar los cojones tanto. Yo soy catalán mal llamado charnego por los envidiosos de allí. Personalmente me la suda tal o tal lengua. Si nos regimos por la historia, el lenguaje que cada uno de nosotros hablamos no es más que la evolución natural de los primeros gruñidos que lanzábamos a los que se le ha ido añadiendo diversas muestras lingüísticas según nos han ido invadiendo como si de una especia a una sopa se tratara, y el resultado final es lo que sale por nuestra laringe. Qué carajo tiene de malo el castellano que tanto lo odian. En vez de sentirse orgullosos por dominar dos lenguas, se quieren desprender de una como si de un mal catarro se tratara. Y luego bien que enseñan inglés pues saben que sin él somos unos pelagatos. A mí sí que me toca los cullons tener que saber esa mierda de lengua porque si no me las vería y desearía por internete y sus millones de páginas en ese endiablado sucedáneo lingüístico. Y como somos tan rematadamente seguidores de lo hortera, aquí estamos también liados con lo de simplificar el lenguaje. Manda carallo. Entre los catetos, los horteras y los políticos, que país de sainete más Quevedesco. Que si, en vez de vernos como unos privilegiados por tener una de las culturas más ricas mundialmente hablando, nuestros mandatarios siempre están jodiendo la marrana y empeñándose en justificar sus abultados sueldos con simplezas propias de críos de cuatro años. Una vez me preguntaron qué es lo que haría si hubiera una revolución y contesté que mejor sería que no la hubiera porque no habría suficientes balas para matar a tantos como se lo merecen.

jueves, 1 de julio de 2010

El vuelo de las jirafas



Viendo la mayor boda televisada de la
historia (o al menos eso dijeron) aunque
ya no vale la pena recordarla ya que ella se
dejó los sesos en el sillón delantero de un coche
que se estrelló contra un poste de un túnel Parisino,
los mosquitos nos comían vivos a mi amigo
Luis y a mí.

Estábamos más aburridos que una peonza
sin dueño y nos pusimos a leer tebeos
hasta que a mi amigo se le ocurrió una idea.
Nos fuimos al dormitorio de sus padres
y se subió encima de una silla y cogió de lo alto
del armario un par de revistas.

Yo en mi vida había visto unas revistas así,
eran de mujeres desnudas.
-Ven a mi cuarto y las leemos- Y fuimos.
Y descubrí que sus padres habían empapelado
su habitación de nuevo y nos reímos y miramos
las mujeres desnudas y más nos reímos y sus padres
no estaban y nos descojonábamos.

Al rato vi que mi amigo se desabrochó la
bragueta y sacó su erecta polla y empezó a
darse masajes arriba y abajo en ella con la mano
mientras gemía como los gatitos
-¿Qué pasa, Antonio, que nunca te has hecho una paja?-
Y le tuve que contestar la verdad, que no
-Pues ya has visto lo que he hecho, haz lo mismo-
Y lo hice y por San Armando
que placer más maravilloso estaba experimentando.

Y cuanto más rato pasaba, más placer me daba,
hasta que ya no miraba las mujeres desnudas
si no que se me volvían los ojos para atrás
y veía las jirafas del papel de la habitación
de Luis y cuanto más me frotaba, más las veía correr
hasta que eyaculé y las vi volando.

1998